Virus del papiloma humano (VPH)

Cómo Detectarlo. Síntomas

El virus del papiloma humano (VPH) es muy común, se transmite fácilmente por vía sexual e infecta tanto a hombres como a mujeres. También se transmite a través del canal del parto al recién nacido.

Actualmente se estima que 8 de cada 10 mujeres que inician relaciones sexuales se infectarán de virus de papiloma humano (VPH) durante el primer año de relaciones sexuales, y que el 70% de los hombres y las mujeres se infectará con el virus durante su vida.

El VPH se puede transmitir fácilmente mediante contacto genital. No necesariamente tiene que existir penetración para contagiarse, ya que tanto los virus del papiloma humano no dañinos como los ligados al cáncer se transmiten por contacto directo de piel a piel. Por esta razón el uso rutinario de preservativo reduce, pero no impide totalmente, el riesgo de transmisión por VPH. Es importante recordar que en la mayoría de casos la presencia del VPH se tratará de una contaminación transitoria que solucionarán las propias defensas del organismo.

La edad precoz en el inicio de las relaciones sexuales, el elevado número de parejas sexuales sin la protección adecuada (preservativo) son factores claramente predisponentes a adquirir la infección. El tabaquismo y la no circuncisión en el varón son otros factores que facilitan la infección.

El virus puede estar en reposo o latente en un periodo de tiempo variable por lo cual no siempre se puede relacionar estas lesiones con un contacto sexual reciente. Tanto el hombre como la mujer pueden ser portadores asintomáticos del virus durante un largo periodo de tiempo.

El virus del papiloma humano y sus diferentes subtipos (alrededor de 100) puede causar alteraciones benignas como son las lesiones verrugosas o planas, llamadas condiloma acuminado o condiloma plano. Estas lesiones aparecen en los genitales masculinos (pene) y femeninos (cuello uterino, vagina, vulva), así como en el ano, boca y vías respiratorias. En la mayoría de los casos la infección es provocada por los mismos tipos de virus en el varón y en la mujer y las lesiones no difieren histopatologicamente.

La enfermedad tiene la peculiaridad de dar pocos síntomas, como prurito (picazón) y dolor en las relaciones sexuales, y tener en cuenta que el varón es un portador sin lesiones visibles a simple vista. Dichas lesiones pueden detectarse mediante microscopia del pene, por lo tanto, el varón es un reservorio que disemina la enfermedad.

Riesgos de la enfermedad

Algunos tipos virales de HPV están relacionados con el cancer de cuello de utero y sus lesiones premalignas o precursoras. Para que esto se produzca el lapso de tiempo en general es muy largo, de ahí que el tiempo para la pesquisa en la consulta médica (a través del PAP y Colposcopía) prevenga en la mayoría llegar al desarrollo del cancer.

Alrededor de 15 tipos de VPH han sido hasta hora identificados como causantes de la mayoría de lesiones precancerosas y cánceres del cuello uterino, y otros dos  son responsables del 90% de las verrugas genitales (condilomas). Algunos de ellos también afectan a la vulva, la vagina y al ano, pudiendo ocasionar cánceres en estas zonas.

Se pueden distinguir dos formas de lesiones premalignas: de bajo grado y de alto grado. La neoplasia intraepitelial cervical de bajo grado es la forma más común, y en el 70% de los casos puede presentar regresión sin tratamiento. Sin embargo, la neoplasia intraepitelial cervical de bajo grado puede transformarse en una lesión más grave.

Por su parte la neoplasia intraepitelial cervical de alto grado representa mayor riesgo de transformarse en lesiones cancerosas. El método de diagnostico para estas lesiones es la práctica del PAP y de la colposcopia y toma de biopsias que permitan detectar y clasificar las alteraciones celulares para luego decidir su tratamiento.

Es importante recordar que tanto el hombre como la mujer pueden ser portadores asintomáticos del virus durante un largo periodo de tiempo. Por lo tanto el riesgo lesión premaligna persiste durante muchos años, por lo que la vigilancia colposcopica, Papanicolaou e histopatológica son cada vez más importantes.

La eliminación del virus es difícil a pesar de los diferentes tratamientos hoy disponibles. En la actualidad se considera al sistema inmune como el responsable de la eliminación del virus.  Por lo tanto es importante controlar las lesiones tanto en la mujer como en el hombre y efectuar estudios de laboratorio para determinación de la tipificación del DNA viral que orienta sobre la condición de la enfermedad, así como todas aquellas medidas aconsejadas por los médicos ginecólogos.

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