Cáncer de Cuello de Utero y HPV

Es el segundo cáncer más frecuente en la mujer después del de mama (en algunas regiones de Argentina es el primero. El cáncer de cuello de útero no es hereditario. En la mayoría de los cánceres de cuello uterino y de sus lesiones precursoras se detecta la presencia del VPH, aunque no todas las infecciones por VPH producirán un cáncer.

Casi todas las lesiones premalignas del cuello de útero, son silenciosas, es decir no dan ningún síntoma o molestia, por lo que debe efectuarse un examen ginecológico completo, que incluya Colposcopia y Papanicolaou.

La presencia del VPH es necesaria pero no suficiente para el desarrollo de un cáncer de cérvix, ya que influyen otros cofactores como el tabaco, los anticonceptivos hormonales, la paridad, las coinfecciones, etc. Por tanto tan sólo un reducido grupo de mujeres con infección persistente por VPH presentan riesgo de desarrollar un cáncer de cérvix.

Prevención del cáncer de cuello de útero

La combinación de un examen ginecológico completo y periódico, y la vacunación en aquellos casos que está indicada, maximiza la eficacia de la prevención precoz para combatir el cáncer de cuello de útero.

Colposcopia: consiste en la observación directa y amplificada de todo el tracto genital inferior (cuello, vagina, vulva y ano). Para la exploración se utiliza un aparato llamado colposcopio, que es un sistema óptico con un foco luminoso que proporciona aumentos y permite examinar el cuello del útero con mucha precisión.

Papanicolaou: es el examen de las paredes, fondo vaginal y del cuello uterino,  en ellas se procede a la toma del material necesario para el estudio citológico cervicovaginal.

Examen en fresco: se puede realizar un examen microscópico directo, en fresco, del flujo vaginal con el fin de identificar, en el mismo momento, la presencia de microorganismos causantes de infecciones.

Biopsia dirigida: es la toma de una muestra de tejido y su estudio histológico.

Casi todas las lesiones premalignas del cuello de útero se pueden tratar con éxito si se detectan a tiempo.

Sobre la pareja sexual:

Es muy importante que una vez hecho el diagnostico se someta la pareja sexual a un examen médico ya que está demostrado que en las mujeres con infección de VPH un altísimo porcentaje de los varones con los que tienen relaciones sexuales presentan lesiones sintomáticas en el pene por VPH y pueden detectarse mediante microscopia del pene (Penescopía). Por lo tanto el varón es un reservorio que disemina la enfermedad, ocasionando lesiones en la mujer genitales, anales, orales y/o laringeas. una historia clínica completa en búsqueda de enfermedades de transmisión sexual coexistentes o concomitantes.

Vacuna contra el VPH

La vacuna frente al VPH protege de la infección futura producida por los tipos virales más frecuentes relacionados con el cáncer de cuello de utero y los tipos virales relacionados con las verrugas genitales. Es importante aclarar que no protege contra todos los tipos virales, ya que las vacunas actuales lo hacen, según el tipo, contra dos o cuatro tipos virales y como dijimos antes hay más de 100.

La vacuna está recomendada en adolescentes de ambos sexos de 9 a 15 años de edad y en mujeres de 16-26 años preferentemente antes del inicio de las relaciones sexuales

La pauta de vacunación es tras la primera dosis es revacunarse a los 2 y 6 meses.

Como efectos secundarios puede provocar enrojecimiento, molestias musculares leves o fiebre leve en un reducido porcentaje de casos.

Anuncios

Examen ginecológico completo

Examen ginecológico completo

Se recomienda realizar un examen ginecológico completo  una vez por año para prevenir posibles trastornos ginecológicos y enfermedades malignas.

Incluye:

Historia clínica e identificación de factores de riesgo

Examen general y ginecológico

Examen mamario

Instrucciones  para la autoexámen de las mamas

Dependiendo del motivo de consulta, edad y los  factores de riesgo identificados en cada paciente se puede completar con:

colposcopía + papanicolaou

+ ecografía útero-ovárica

+ mamografía

+ ecografía mamaria

+ densitometría

 

Cáncer de mama

El cáncer de mama es el crecimiento incontrolado de células anormales en la glándula mamaria y se produce por alteraciones celulares (hiperplasia) en los conductos o lobulillos mamarios. Al cabo de más o menos tiempo provocan la malignización local de las células, carcinoma “in situ”. Si el proceso persiste se producirá la afectación del tejido de la mama, cáncer infiltrante.

Prevención y síntomas

Es el cáncer más frecuente en la mujer, Una de cada ocho nueve mujeres que vivan hasta los 80 años desarrollará un cáncer de mama, que es la forma más común de cáncer femenino y causa primordial de muerte en mujeres entre 40 y 50 años. En muchas ocasiones el cáncer de mama puede no presentar síntomas.

Como aún no sabemos a ciencia cierta quién y cómo puede desarrollar un cáncer de mama todas las mujeres deben seguir una serie de recomendaciones para prevenirlo:

  • Autoexámen de la mama (leer artículos relacionados)
  • Realizar un exámen ginecológico completo , acudiendo una vez al año al especialista para someterse a las pruebas necesarias, tanto para el estudio ginecológico como para el mamario.
  • Cuidar los procesos generales como infecciones mamarias frecuentes.
  • Mantener una dieta alimenticia sana y una correcta higiene general.
  • Hacer ejercicio físico moderado.

Es muy importante que la mujer aprenda a conocer sus mamas. Esto es, estar atenta a la aparición de nódulos, derrames de sangre por pezón, retracción de la piel o cualquier otro signo fuera de lo común. Pero no es el autoexamen el diagnóstico precoz por excelencia, lo ideal es realizar una consulta una vez al año con su ginecólogo.

Diagnóstico

El método más eficaz para diagnóstico precoz del cáncer de mama es la es la mamografía, ya que detecta lesiones no palpables.

La exploración física y la mamografía permiten localizar lesiones sospechosas, esta último incluso puede detectar lesiones no palpables, si es necesario se puede complementar el estudio con otras pruebas complementarias como la ecografía mamaría, que ayuda a distinguir si la lesión es sólida o líquida y también de ser necesario RNM

Si se sospecha de un nódulo mamario, se pueden extraer células para su análisis mediante la técnica PAAF (Punción Aspiración Aguja Fina). Es un método cómodo y rápido, que da el diagnóstico en aproximadamente el 90% de los casos.

Si es necesario un estudio detallado se puede realizar una biopsia mediante una aguja gruesa o mediante la extirpación de la lesión y tejidos vecinos.

Tratamiento

Sometido a tratamiento antes de que las células se extiendan, la posibilidad de curación del cáncer de mama es muy alta.

El tratamiento quirúrgico se complementa muy frecuentemente con otros tratamientos como la radioterapia, quimioterapia, hormonoterapia, etc., para evitar que el proceso se reproduzca localmente (recidiva local) o evitar metástasis en otros órganos alejados de la región mamaria

No siempre se recurre a la cirugía como primera cura. En algunas pacientes se emplean tratamientos médicos (quimioterapia y hormonas) y radioterapia.

Climaterio: menopausia y postmenopausia

Climaterio: menopausia y postmenopausia

La menopausia es la última menstruación,  se debe al  cese definitivo de la función ovárica y suele presentarse entre los 45 a los 55 años. Por su parte el climaterio es la etapa relacionada con la disminución y luego cese de la función del ovario y el cual incluye a la menopausia. La misma puede llevar muchos años y depende de cada mujer.

Hay que distinguir claramente la menopausia del climaterio. La menopausia sólo es un signo de ese período.

El climaterio

Se llama así al pasaje del período  reproductivo o período fértil de la vida al período no reproductivo.

Este período abarca las siguientes fases:

Perimenopausia: etapa que precede a la menopausia. Puede durar meses o años y suele ir acompañado de alteraciones del ciclo tanto en lo que se refiere a la cantidad de pérdida como a la frecuencia de presentación de la menstruación. Algunas mujeres no presentan alteraciones del ciclo  y simplemente un día dejan de menstruar.

Menopausia: desaparición definitiva del sangrado menstrual.

Posmenopausia: es la etapa que continúa a la menopausia. Aparecen  los síntomas derivados por la falta de hormonas (estrógenos) que irán apareciendo de forma lenta y progresiva con el paso de los años.

Síntomas 

La mayoría de las mujeres en menopausia lo sufren, y por supuesto, también hay mujeres que no presentarán ninguna sintomatología  a lo largo de su vida.

Con la menopausia se produce una disminución de las hormonas femeninas, estrógenos y progesterona (hormonas producidas por los ovarios), que repercute en todo el organismo. Estas repercusiones no son bruscas sino que van apareciendo progresivamente y con distinta intensidad en cada mujer  a corto, a mediano, y a largo plazo:

         Síntomas vasomotores: uno más de los siguientes:

  • Sofocos (calores): sensación de calor que surge en el pecho y se irradia hacia el cuello y cara. Suelen ser más frecuentes por la noche
  • Sudoración
  • Palpitaciones
  • Cefaleas o jaquecas
  • Molestias imprecisas

       Alteraciones psíquicas:

  • Nerviosismo e irritabilidad
  • Tendencia a la depresión
  • Disminución de la capacidad de concentración
  • Emotividad fácil

A mediano plazo se produce una disminución del trofismo de los órganos que dependen de la disminución o falta de estas hormonas afectando especialmente a la vagina y también a algunas estructuras del aparato urinario:

  • Atrofia cérvico-vaginal
  • Atrofia vulvar
  • Trigonitis (es la inflamación del trígono de la vejiga  urinaria ) y puede provocar infecciones urinarias a repetición y alteraciones de la función miccional
  • La atrofia vaginal y vulvar unida  a la disminución de la lubricación puede producir un coito doloroso

A largo plazo las enfermedades de tipo vascular constituyen otro de los riesgos que la mujer debe afrontar con mayor frecuencia después de la menopausia. La incidencia de enfermedades como infarto y angina de pecho, que en la mujer es menor que en el hombre, se iguala después de la menopausia.

Aproximadamente un 15% de mujeres que aunque no acusen ninguna molestia también pueden verse afectadas a largo plazo, por este déficit hormonal,  presentando osteoporosis (debilidad ósea por mala calcificación).

Ginecología en la mujer adulta

Ginecología en la mujer adulta

Desde el momento en que la mujer comienza a tener relaciones sexuales, o  partir de los 20 años aunque no tengan relaciones sexuales,  todas las mujeres deben realizarse un examen ginecológico completo.

Un examen  ginecológico completo  incluye:

  • Interrogatorio
  • Examen físico
  • Pruebas auxiliares

Interrogatorio se debe consultar a la mujer sobre sus:

        Antecedentes personales:

  • Sintomatología y/o signos que motivan la consulta actual
  • Enfermedades o intervenciones quirúrgicas pasadas o presentes
  • Alergia a algún medicamento
  • Hábitos: dieta, ejercicio,  alcohol y tabaquismo

        Antecedentes de enfermedades familiares: 

  • Antecedentes familiares  propios y de su pareja.

        Historia menstrual: 

  • Edad de aparición del primer sangrado menstrual o menarca
  • Características de la misma: frecuencia, duración en días, cantidad
  • Fecha del último sangrado menstrual

        Antecedentes obstétricos: 

  • Número de embarazos (partos y cesáreas) y de nacimientos
  • Tipo de lactancia y duración
  • Abortos espontáneos o provocados

        Aspectos sexuales: 

  • Edad de las primeras relaciones sexuales
  • Frecuencia actual con que éstas se efectúan
  • Estabilidad de la pareja actual
  • Existencia o no de orgasmo
  • Método anticonceptivo

Examen físico

         Inspección de los genitales externos:

  • El vello pubiano
  • Los labios mayores, menores, clítoris
  • Desembocadura del meato uretral
  • Las características externas del himen (en la mujer que no ha iniciado actividad sexual genital)

         Inspección de la vagina y el cuello uterino: 

  • Tacto vaginal
  • Para visualizar la vagina y la parte externa del cuello uterino es preciso realizar una colposcopia.

        Tacto vaginal y abdominal combinado:

  • El tacto vaginal se completa con una palpación abdominal simultánea para delimitar el útero y los ovarios o posibles masas ginecológicas.

         Examen mamario:

  • Palpación de las mamas para determinar sus características y detectar cualquier anormalidad. La exploración se complementa con un tacto de las áreas ganglionares de la axila y la zona clavicular, así como un examen de los pezones.

Pruebas auxiliares

          Colposcopia:

  • Consiste en la observación directa y amplificada de todo el tracto genital inferior (cuello, vagina, vulva y utero). Se utiliza un aparato llamado colposcopio, que es un sistema óptico con un foco luminoso que proporciona aumentos de la zona a examinar.

          Papanicolaou:

  • Consiste en la toma del material necesario para el estudio citológico cervicovaginal.

          Examen en fresco:

  • Examen microscópico directo, en fresco, del flujo vaginal con el fin de identificar la presencia de microorganismos causantes de infecciones.

           Biopsia: toma de una muestra de tejido y su estudio histológico.

En ocasiones, además puede estar indicado efectuar otras exploraciones complementarias que permitan facilitar o confirmar el diagnóstico:

  • Ultrasonido ginecológico (ecografía)
  • Histeroscopia diagnóstica
  • Mamografía
  • Ultrasonido mamario
  • Estudio de la infertilidad o esterilidad

Ginecología en la infancia y adolescencia

Ginecología en la infancia y adolescencia

La consulta en la infancia y la adolescencia debe poner especial atención en la prevención y en la educación, ya que la mayoría de los hábitos de salud se adquieren en esta etapa de la vida.

Las consultas más frecuentes en la infancia son:

Infecciones vulvares y vulvovaginales:  la higiene incorrecta es su principal causa. Se debe a que los labios  menores están poco desarrollados y protegen poco a la vulva y la vagina de los gérmenes externos y a que a esta edad todavía no hay suficiente secreción de estrógenos por parte del ovario.  También se deberá descartar la presencia de cuerpos extraños intravaginales.

Coalescencia labial: es otro problema  propio de las niñas pequeñas y consiste en la poca abertura de los labios menores, cerrando total o parcialmente la entrada de la vagina. También es debido a la insuficiente secreción de estrógenos. Esta patología se soluciona espontáneamente cuando la paciente llega a la pubertad ya que  la vulva se desarrolla y desaparece la atrofia.

Pubertad precoz: consiste en la aparición de los caracteres sexuales secundarios (desarrollo mamario, aceleración del crecimiento, aparición del vello pubiano o axilar, aparición de la  menstruación antes de los  ocho años de edad). Esta entidad requiere un estudio completo y exhaustivo, ya que hay que diagnosticar correctamente su causa y tratar a la paciente, para evitar alteraciones posteriores en su crecimiento y desarrollo.

Las consultas más frecuentes en la adolescencia son:

Trastornos menstruales: los trastornos del ciclo menstrual es el problema ginecológico que motiva la consulta con más frecuencia en las adolescentes. Estos trastornos pueden ser por sangrado menstrual abundante (metrorragias). También pueden darse en forma de ciclos muy irregulares que interfieren en la actividad normal de la adolescente.

Amenorrea: es la falta de sangrado menstrual después de sangrados anteriores normales. En este caso hay que descartar trastornos hormonales, problemas de peso, embarazo, etc.

Dismenorrea: la dismenorrea o dolor  con el sangrado menstrual, es muy frecuente en las adolescentes, y en la mayoría de los casos es leve o moderada y cede con tratamientos analgésicos habituales. El caso de dolor menstrual que no cede  puede ser debido a tumores o quistes de diverso origen, infecciones, etc.

Otros motivos de consulta:

  • Pubertad retrasada
  • Alteraciones en las mamas
  • Infecciones genitales
  • Abuso sexual
  • Hirsutismo
  • Sexualidad y metodos anticonceptivos

Los métodos anticonceptivos para la mujer son:

Anticonceptivos hormonales: 

  • Píldoras
  • Implantes
  • Parches
  • Inyectables
  • Anillos vaginales

Métodos de barrera: 

  • Preservativo femenino
  • Diafragma
  • Dispositivos intrauterinos:  DIU con cobre  y DIU hormonal

Métodos naturales: 

  • Calendario ritmo menstrual
  • Temperatura basal
  • Control del moco cervical

Valorar siempre la importancia de la “DOBLE PROTECCION” que consiste en prevenir a la vez los embarazos no deseados y las infecciones de transmisión sexual (ITS) incluido el SIDA.

Consejos médicos para la osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad en la que el hueso pierde densidad y calidad ósea predisponiendo a padecer fracturas y dolor. Es potencialmente grave, ya que puede afectar a la calidad de vida e incluso llegar a ponerla en peligro, por lo cual conviene prevenirla y, en caso necesario, tratarla.

Por una parte, depende de las características hereditarias de nuestros huesos, de la alimentación y ejercicio que tuviésemos en edades infantiles o juveniles, o de circunstancias que hayan podido debilitar nuestros huesos a causa de enfermedades y tratamientos previos o de hábitos inconvenientes mantenidos en tiempo pasado. Pero por otra parte se puede ayudar a su prevención:

  • Evitar el sedentarismo.
  • Practicar  frecuentemente ejercicio físico.  Caminar más de media hora la mayoría de los días de la semana. Otras  alternativas son pedalear en bicicleta, ejercicios en gimnasio, bailar, aeróbic, Pilates,  o nadar.
  • Tener una dieta  rica en calcio. El organismo necesita calcio, si no lo aportamos con la dieta lo toma del esqueleto y este se descalcifica. Las fuentes de calcio son la leche, yogures, batidos, natillas, quesos. Todos ellos pueden ser      descremados para no engordar ni subir la tensión arterial.
  • Tomar el sol en partes descubiertas del cuerpo con moderación. Así el organismo fabrica vitamina D, que ayuda a aprovechar el calcio de la alimentación.
  • Evitar fumar y beber en exceso.
  • Evitar las caídas. Analizando detalladamente todos aquellos obstáculos o situaciones del entorno que provocan riesgo de caerse.

La osteoporosis es una enfermedad ósea que, no tratada, en el tiempo produce una disminución de la resistencia ósea, exponiendo al hombre y a la mujer a un mayor riesgo de fracturas.